Mundo ficciónIniciar sesiónEstiré mi mano, palpando el lugar a mi lado, pero no encontré nada; recordaba que Gael se había dormido a mi lado, lo que se me hacía extraño que ya no estuviera. Los rayos del sol comenzaban a colarse entre mis cortinas abiertas, y una fría corriente de aire me hizo esconderme aún más entre las cobijas.
Debía de ir a la escuela, pero mi cuerpo se oponía a que lo sacara de la cama. Sabía que la gran flojera que sentía era debido a Aaron... simplemente no quería ir y







