TERCERA PERSONA
Jackson se abrazó las rodillas contra el pecho, todavía sosteniendo aquella fotografía, y se permitió derrumbarse por completo. Porque Frost tenía razón en una cosa: Jackson solo lo había conocido durante unas pocas semanas.
Pero, de alguna manera, en esas pocas semanas, Frost se había convertido en todo para él.
Y ahora se había ido.
Las lágrimas llegaron con más fuerza esta vez, sollozos desgarradores que sacudían todo su cuerpo. Presionó el rostro contra las rodillas, intenta