TERCERA PERSONA
Jackson estaba de pie en medio de su sala de estar, con el pecho subiendo y bajando en movimientos irregulares. La furia inicial se había disipado, y ahora se encontraba rodeado de una destrucción absoluta.
La mesa de centro estaba volcada, los libros esparcidos por el suelo de madera.
El jarrón que había contenido las flores de Frost —el hermoso ramo que había llevado a casa como regalo— yacía hecho añicos en el suelo, con agua y tallos rotos esparcidos por todas partes.
La caj