Anabela
Han pasado 3 semanas desde que regresamos de la casa de los padres de Dante.
Debo de decir que estas semanas han sido un tanto candentes. Cada vez que podemos, siempre tenemos intimidad.
No sé, pero creo que no fue muy bueno conocer este mundo.
Es una obsesión de querer estar con Dante; mis ganas solo hacen más que crecer.
Estoy en el despacho de Dante; veo que él está viendo algunos planos que no sé qué sean.
Puedo notar que si el despacho es muy grande, hay muchas computadoras y