Después de una noche en la que sus padres la despidieron con una cena, y haber ultimado los detalles del trasteo con Sofía, Valeria se dirigió a su cita con el ginecólogo, que resultó ser una doctora muy amable y comprensiva con la situación de Valeria, que debió describir desde el momento en que comenzó la cita.
—Estas preguntas no las hago con el ánimo de juzgar o de hacerte sentir mal —dijo la ginecóloga después del cuestionario inicial de la cita—, sino para determinar si consideras que nec