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Capítulo veintiuno

Ya fuera delmpocao me abrazo, me pareció bastante extraño

  - cierra los ojos - ladro, porque de seguro ese tono no es para nada una forma de hablar, lo obedeci. Sentí una sensacion de adormecimiento en la boca del estomago - ya puedes abrirlos - cuando abrí de nuevo mis ojos me quedé impactada,  ya no estoy en el estacionamiento. Estamosnoarados en la sala de mi casa

  - ¿como es esto posible? - pregunté imoactada

  - ya deja de asombrart
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