Olivia cerró los ojos, al menos Jackson no estaba en casa, era un dolor de cabeza menos. Aunque de algo si estaba segura y era que tenía que irse de esa casa, no podía seguir permitiéndose seguir bajo el poder del demonio.
Jackson desvío la mirada hacia la morena que acababa de darle placer, aunque eso no fue suficiente para él, en su cabeza estaba ella. Olivia se había metido hasta la más profunda de su cabeza.
La morena giró su cuerpo y su mirada volvió a brillar, con una de sus manos atrapó