Cap. 49: Solo recordamos viejos tiempos.
Alfredo sintió un mar de emociones recorrer su cuerpo. A pesar del caos y la tensión, la noticia del embarazo lo llenó de una profunda emoción. Ese bebé era el fruto de su amor, y eso le dio una renovada fuerza y determinación.
—Juliana... —murmuró Alfredo, arrodillándose frente a ella y tomando su mano, sus ojos brillaron—. Esto es... maravilloso. Vamos a enfrentar todo esto juntos. Este bebé es nuestro amor hecho realidad. —Colocó su mano en su vientre aún plano.
Juliana, aunque asustada, en