Cap. 33: Amarte a la antigua.
Juliana sonrió ligeramente, recordando esos momentos.
—Al principio, fue confuso para ambos. Nos alejamos un poco, intentando entender lo que sentíamos. Pero tú, mamá, me lo pusiste de nuevo frente a frente, con el problema de los linderos, comenzamos a pasar más tiempo juntos, a hablar y a conocernos de una manera diferente. Me di cuenta de que lo que sentía por él no era solo una ilusión. Lo amo de verdad.
Malú suspiró, procesando la historia de su hija.
—Juliana, solo queremos que seas feli