POV SEBASTIANO
Después de que se desmayara en mis brazos la había traído a mi habitación. A mi jodida habitación, donde absolutamente nadie entraba.
¿Por qué mierda la había traído aquí? ¿Tal vez algo en mi sabía que era mi esposa? No, jodida mierda que no.
Miré a la mujer tendida en mi cama, su cuerpo pequeño y frágil contrastaba con la opulencia de mi habitación. Cada minuto que pasaba observándola me llenaba de más preguntas que respuestas. ¿Cómo demonios había terminado aquí, vestida con