POV SEBASTIANO
Para cuando Dario volvió, la frustración me estaba carcomiendo. Sentía la tensión subir por mi cuello, irradiando dolor hasta mi brazo en cabestrillo. Mi paciencia estaba al borde del colapso.
—No vas a solucionar nada ahora, no hasta que puedas recordarla y… —comenzó Dario, pero lo corté en seco.
—No —dije con firmeza, apretando la mandíbula—. Admito que al principio no recordaba algunas cosas, ni siquiera mi puto nombre cuando desperté en ese maldito hospital. Pero ya he empeza