POV SEBASTIANO
Me quedé mirando la puerta cerrada, respirando profundamente, intentando contener la tormenta que se revolvía dentro de mí. Mi madre había cruzado un límite del que no había retorno. Defender a Umberto, exigir un lugar en nuestra cripta para alguien que ni siquiera llevaba nuestra sangre… Era una afrenta no solo a mí, sino a mi padre, al legado Lombardi que ambos habíamos construido con sangre, sudor y sacrificio.
Me giré hacia la ventana, mirando la villa que se extendía bajo la