POV MIA
La casa estaba envuelta en un silencio inquietante, roto solo por el suave crujir de la madera bajo mis pies mientras caminaba por el pasillo. Me había despertado en mitad de la noche al notar que el lado de Sebastiano en la cama estaba vacío. Pensé que tal vez había bajado a beber agua o que necesitaba revisar algo importante, pero una sensación incómoda me empujaba a buscarlo.
Me puse una bata sobre el camisón, intentando protegerme del frío nocturno, y salí al pasillo. La casa era en