—Es un poco incómodo hablar de esto.— Cortó de golpe, y Tom bajó la cabeza. No era su intención ser entrometido.— No opinaré sobre el asunto. No lo he hecho en años y no lo haré en un futuro.
Era todo lo que tenía que decir.
—Claro, disculpa y gracias de nuevo. Deberías ir con tus amigos. Deja que me ocupe de lo necesario mientras te sientas y disfrutas.
Tom sonrió agradecido antes de ir hacia su ex grupo de trabajo. El amargo sabor en su boca era igual de persistente que cuando comenzó el día.