Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe molesta la boca floja de ese director. Resoplo y me levanto de ese colchón tieso e incómodo.
—Mi mami es muy buena, si le das una oportunidad pueden ser amigos, ella hace unas malteadas asombrosas… solo… dale una oportunidad. —Me ve anhelante, con esperanza de hacerme cambiar de parecer, como si el dinero que me dan los Rudenko pudiera ser fácilmente reemplazado por malteadas.
—La vida no funciona así, Mishka…
—¿La llevarás a comer? —Me interrumpe y baja la mirada—.







