Mundo ficciónIniciar sesión—¡Samantha! ¡Sal de donde estés o juro que le diré todo a tu esposo! —grita la pelirroja con fuerza hacia las escaleras, pero no se percata de que esas frases fueron como un trozo jugoso de carne ondeándose como bandera entre tres leones hambrientos.
Nikolai cierra la puerta y el único que parece preocupado y hasta cierto punto nervioso, es el chico, quien toma de los hombros a su amiga tratando de llamar su atención sin quitar







