Capítulo 86; Una nueva vida.
Lara y Angelo, tomaron un larga ducha, seguido de un merecido descanso, cuando despertaron comenzaba a caer la tarde y el estómago les crujía de hambre, se alistaron y fueron en busca de María, quién les aseguró que no había querido llamarlos porque suponía que estarían descansando.
—Imagino que han tenido un viaje largo y agotador, por eso he querido dejarlo descansar un poco.
—Te lo agradecemos muc