Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo era doloroso, hasta que poco a poco había entrado en ella, y se quedó quieto para que su cuerpo pudiera adaptarse a él, dentro de su ser. El dolor había sido muy rápido, luego quiso más. Por lo tanto comenzó a mover las caderas haciendo presión en la ingle de Antoni, el percibió su urgencia y la complació.
—Debes ir más despacio.
—¡Oh por todos cielos, no me pidas eso! Le dijo casi







