Mundo ficciónIniciar sesión—Escucha amor, debo ir a la oficina por algún trabajo pendiente. Te prometo que regresare pronto.
—¿Te vas? No porque, no me dejes sola.
—Prometo regresar en tres horas.
—Es una promesa.
Él le dio un beso en los labios, dejándola con ganas de más como ese. Pero sabía que tenía que cumplir con su deber, no podía absorberlo todo el tiempo.
—Te quedas en buenas manos. Vio c&oa







