Capítulo 65. ¿Qué cambió?
«Nunca la tendré otra vez. Nunca. Saciaré mi deseo y le podré un fin a esto», pensó Maxwell sin dejar de lamerle el cuello, mientras que ella se había rendido a sus labios, permitiéndole que le apretujara un pecho y la mordisqueará a su antojo.
—¿Qué me has hecho?
Maxwell quería ser rudo, para nada gentil, pues quería mantener la firmeza de que en este acto no había amor, solo pasión.
Valentina se giró cuando percibió cómo él se detuvo, y sin pronunciar palabras, Maxwell la agarró de la mano,