Capítulo 100. Impacto mayor.
Miguel no podía soportar más el silencio. Su paciencia había llegado a su límite. Avanzó hacia la madre de Valentina, quien con manos temblorosas apretaba la tela de su vestido.
Sin previo aviso, Miguel le agarró bruscamente la cara con una mano, clavándole los dedos en la mejilla con una ferocidad escalofriante.
La señora, con ojos desorbitados y rostro pálido, rompió en llanto.
—¡Le he hecho una pregunta! —gritó Miguel con ojos encendidos de rabia.
—¡Papá, deja a mi abuelita! —pidió Laurita