Ishmalkahama estaba completamente seguro por ser el único dios todopoderoso que alguno lo retara y le hiciera frente ante su inigualable poder, solo que de gran manera se estaba olvidando que el dios todopoderoso de la antigüedad de igual forma dotó de poderes similares a los de un dios a los que ahora estaban enfrentando su deidad y se atrevieron a irrumpir en su gracia.
Ya habían rasgado parte de las vestiduras de Ishmalkahama de la manera más inmunda posible, mientras que Hera ahora poseía e