Mundo ficciónIniciar sesiónXXXIV. Ayuno y reflexión.
Habían pasado un par de días desde que la tomaron prisionera. El remanente de toda su clase en la Gran Zona, el Grupo chamán del
Oeste, la tenía atada a un poste hace días, sin comida ni agua. Siquiera podía descansar bien, pues las ataduras eran tan férreas que no podía acomodarse para dormir, ya que lastimaban su piel. Y los captores no hacían amago de aparecerse por ahí, pues durante ese periodo de o






