Mundo ficciónIniciar sesiónXXXV. Nuestras luchas.
La joven se lanzó de un salto nuevamente al refugio subterráneo, donde sus tres captores la observaban atónitos. El extraño hombre albino, al que le hizo un corte que sangraba en un anormal tono azulado, estaba tirado en el suelo, con los brazos de Adair a su alrededor. El viejo chamán de pie a su lado parecía cuidarlos, como si ella fuese una terrible amenaza. Níniel maldijo, el golpe de adrenalina que la respaldó durante su operación de escape había m







