Capítulo 16: Comienzo de la caída.
El amanecer llegó demasiado rápido o al menos así lo sintió Alessandro, aún con los ojos cerrados extendió su mano hacia la cama; buscando la calidez de su compañera pero se encontró con una cama vacía.
Abrió los ojos y se sentó suspirando mientras se preguntaba ¿qué rayos estaría haciendo Ariadne este vez?, ¿acaso tendría que recorrer nuevamente todo los rincones de Italia para encontrarla?; se estaba cansando de ese juego, de estarse persiguiéndola como si del juego del gato y el ratón se tra