__ ¡Oh! Llegué justo a la hora del helado. - exclamó Joseph con una sonrisa gigante. - ¿Me puedo unir?
__ No. - manifestó Leonardo con enojo. Justo cuando se estaba llevando bien con su esposa, llegaba alguien que siempre le gustaba resaltar.
__ Gracias por la invitación, tengo mucho que hacer, pero sí insisten. - lo ignoró su hermano, yendo hacia el refrigerador. - No se crean, estoy exhausto, quizá mañana acepte su propuesta.
Tomó un poco de agua del bote que agarró, notando la presencia d