Mundo ficciónIniciar sesiónSara en su fiesta de titulación descubre a su novio con una chica en su propia habitación. Su familia en lugar de apoyarla, reiteran su apoyo hacia él. Con la decepción sale esa misma tarde de su ciudad, para buscar empleo, deseando olvidar lo que vió. Tiene un encuentro el cual le deja un recuerdo que tendrá para siempre, por lo que decide hacerse responsable sola ya que ni siquiera sabe quién es el sujeto con quien estuvo, más que por su rostro y una marca de nacimiento que pudo ver esa noche. Dos años después, trabajando como fisioterapeuta de un hombre de la tercera edad, se entera que el nieto de este es el mismo con quién tuvo un encuentro fugaz, es su jefe. Aunque es el menor de sus problemas, pues también se da cuenta que es el jefe de un clan criminal. Temiendo por su vida decide escapar de esa casa antes que vean a su hijo cómo lo que es realmente. Lo peor es cuando Leonardo el mismo día que se casará la descubre con un bebé que tiene la misma marca que él y toda su familia. ¿Como podrá detener a tiempo la huida de la mujer que lo dejó abandonado años atrás? ¿Podrá Sara evitar que su hijo sea reconocido como el heredero del jefe del clan que amenaza su paz y su bienestar? Pero aún ¿Evitarán sentir cosas que no deben por el otro?
Leer másPara Aarón Crown era habitual ver a su ex pareja junto a otras personas, no importaba el género, siempre estaba rodeada de cuánto adulador se topaba. ¿Y como no? Era una mujer despampanante, inteligente, llamativa y muy hermosa. Se enamoró de ella en cuanto la vió en una pasarela, asistió a cada una de ellas luego de eso, quizá no era muy habitual al ser, en ese entonces, el líder del clan Crown, pero no había uno sólo del que no supiera, enviando arreglos florales como muestra de su presencia ahí.Luisa Gold era la sensación del momento, una mujer hermosa que sabía cómo cautivar a los críticos, siempre alabando su talento y trabajo. Pero ella siempre esperó que fuera ese ramo de rosas rojas, y un grupo de un rosas blancas enmedio, los cuales se fueron reduciendo con el pasar de las pasarelas. Lo primero que preguntaba era por su ramo, y siempre estaba ahí. La emoción era la protagonista cada noche, como si no hubiera nada más de su interés para presentarse a su trabajo. Y es que
__ ¿Cual es la razón para que mi hijo esté aquí? - preguntó Sara en cuanto el director de la escuela de sus hijos le hizo un llamado para presentarse ante él. Anthony estaba afuera con la cabeza pegada a la pared y su hermana a un lado, mirando como si fueran unos inútiles todos los demás, quienes lo veían con cara de odio, importándole poco al niño que lo vieran mal. __ Es inaudito que alguien sea así de violento esté en esta escuela. - se quejó la otra madre. - Vea cómo dejó a mi Edward, es un anim...__ Cuidado con la palabra que usará para él. - le dijo Sara viéndose enfadada con ella. - En lugar de soltar ese tipo de insultos, responda mi pregunta. El director sacó un pañuelo, ambas mujeres se veían con temperamentos nada fáciles de sobrellevar, no sabía por quien inclinarse.__ Lo que sucedió, señora es que Anthony agredió físicamente a Edward. - trató de explicar, Sara arrugó las cejas, su hijo no era violento, nunca lo había sido. - Lo golpeó con uno de los libro que lanzó c
Un cuando y donde no lo tenían claro, un antes y un después claramente sí. Para Leonardo y Sara el tiempo era solo la prueba de que un amor verdadero no era algo que pudiera terminarse, porque el suyo era un indicativo de que podía existir y solo aumentar segundo a segundo. El evento de los Duque dio inicio, al menos uno donde todos iban por un mismo motivo, el cual querían presenciar porque era de los más esperados desde que se anunció. Lo veían como el reemplazo a perder uno de sus miembros ya que el hijo mayor de Gustavo Duque pereció en circunstancias que aún desconocían, pues nadie logró encontrar ni siquiera la bala. Aunque a quien querían como nuevo miembro de la familia, era su asesino. Uno a quien no le importaba en absoluto que se supiera, pues estaba demasiado ocupado viendo la hora a cada rato. __ Espero que esto no termine igual que la anterior. - dijo Lucio Conrad con claras intenciones de molestar a Aarón y a Luisa. - Su hijo no es muy conocido por ser un hombre de p
Para Leonardo solo había dos reglas que eran irrompibles, una que decía sobre capacidad que debía tener todo el mundo para no fallar. Pues una falla conllevaría, siempre a que sus acciones respondieran por él.La segunda era básicamente, la facilidad con la que caería ante los pedidos de sus hijos y de su esposa. Eran su debilidad, una que por ser lo que era y lo que le hicieron sentir siempre, no quería dejar escapar. Lo probó, le gustó y lo conservó. Por ello ver a su pequeña hija con un peluche que no sabía cómo iba a meter al auto, le hizo ver que no pudo decir el "no" que debía. Lina caminó tranquilamente por el centro comercial, mientras Anthony fue al dentista con su madre. Quien le pidió distraerla con algo, ya que quería golpear la puerta del consultorio solo para evitar que le tocaran los dientes a su hermano.Pero no creyó que le tocaría que comprar lo que encontrara en el camino. Solo tenía diez minutos ahí y ya llevaba un conejo que no supo para que lo usaría si casi le
Último capítulo