ADELAIDA:
Luego de Lili y yo habernos consolado, ella me consintió con una buena ración de comida el cuál devoré con gusto.
Un relajante baño recibí para quitar todo rastro de sucio y luego mi suave cama el cual dormí con gusto.
Mientras duermo siento como tocan algo, pero no abro los ojos así que me giro.
El sonido continúa y abro los ojos furiosa.
—Maldición.
Mi voz sale ronca y mi vista se dirige a una sombra que está en la puerta de mi balcón y me siento desfallecer.
—Hoy es mi última noche