RAIZEL:
La observo dormir en mi pecho mientras ambos permanecemos en el balcón después de una caliente sesión que la dejó agotada.
—Es tan hermosa.
Ronronea mi lobo Jacobo y estoy de acuerdo.
—Es muy hermosa la chiquilla, y solo será nuestra.
Le digo y este asiente de acuerdo.
Aspiro su aroma una vez más antes de marcharme.
Ya el sol comienza a hacer acto de presencia y sería un caos si me encuentran en este lugar.
Así que me quito la chaqueta que llevo puesta y cubro bien a la pequeña humana q