CAPÍTULO 40. LIBRE DE CULPA
El lunes después de llevar al colegio a Matías, Amber se encerró en su lujosa oficina para evaluar algunas estrategias con Luis Manuel, el caballero que se encontró días atrás en el ascensor, y que salió corriendo para que no lo fueran a despedir. Resultó ser el asistente de Amy.
—Dame un momento —solicitó Amber al joven para responder al teléfono. —¿Qué sucede Anita?
—Su mamá está afuera, quiere hablar con usted —indicó la joven con voz temblorosa.
—Dile que me espere —refirió con firmeza.
—Di