Capítulo 45: Ella no merece ser madre.
Marina arrugó la foto, y negó.
—¡Es una tontería! Las niñas no debieron darte esto, y es hora de que te vayas —sentenció con firmeza
Pero, él caminó hacia ella, sorprendiéndola, haciéndola retroceder hasta llegar a la cama.
—No me iré, no hasta que me respondas lo que te pregunté.
Ella titubeó.
—No, esa es la respuesta —aseveró, sin ver su rostro.
Él se acercó más a ella, su mano levantó su barbilla para que lo viera, intentó alejarse, pero él la tomó de la cintura, estrechándola en sus br