Capítulo 27: Pacto de no mentir.
Demetrius sintió ese beso, que apenas rozaba sus labios, la alejó tan rápido como pudo, tenía un sabor desagradable en su boca, tanto que limpió sus labios al sentirlo, recordó su cruel traición, supo que nunca la perdonaría.
Los ojos de Rose se entristecieron.
—¡¿Qué crees que haces?! ¡No vuelvas a hacerlo, nunca más!
Demetrius observó esos ojos marrones que llenos de decepción lo veían, eran dos caritas tristes que estrujaron con fuerza su corazón.
—¡Niñas! —exclamó, y caminó hacia ellas.