Al día siguiente.
Marina llevó a las pequeñas al colegio, entraron y ella estaba por irse, cuando Trisha se acercó a su lado y comenzó a hablarle.
—¡Me enteré de lo que pasó a tu esposo! Lo siento mucho.
Marina la miró severa, sintió algo en su cruel tono de voz que odió
—Gracias.
—Supongo que esperas su muerte, así serás una rica viuda, encima tienes a su gemelo, con él puedes reemplazarlo, ya que lo de ser una zorra no se te complica para nada, y si no, ahí tienes a Russell Hesmer, podrí