Russell se sintió congelado.
Albert sujeto con fuerza del brazo a Demian y lo obligó a entrar a casa, Marina fue tras ellos.
Demian se liberó de Albert y le dio tal empujón que el hombre casi cae al suelo. Intentó salir al jardín, pero Marina de le plantó en frente.
—¿No has hecho suficiente desastre, Demian? Resulta que ser un desastre es tu segundo nombre.
Demian se quedó detenido, respirando lento, mirándola con ojos severos.
—¿Qué? ¿Acaso estás de acuerdo con la mentira?
Marina mordió