Marina entró a su camarote, sonrió al verlo.
—¡Tenías que escoger el más grande y elegante!
—¡Claro, cariño! Papito CEO y su familia, no puede dormir en cualquier lugar, eso déjaselo al humilde de mi crush. MI hermosa reina merece lo mejor de lo mejor —dijo abrazándola de la cintura, besando su mejilla
Marina rio de él, se estremeció ante su toque.
—¡Eres un vanidoso!
—No tengo la culpa de ser tan guapo, y tener a una mujer hermosa, perfecta, y dos gremlins preciosas…
—¡Papito CEO! —gritar