Demetrius llegó a ese edificio una hora después como acordaron por teléfono.
No era un lugar barato, era una buena zona y un edificio de buen estatus.
Fue al elevador, bajó en el piso tres.
Cuando encontró el departamento llamó a la puerta.
Pronto le abrieron la puerta.
Demian sonrió y se dieron la mano en un buen apretón.
—Bienvenido a mi casa, clon.
Demetrius entró y observó el lugar, en realidad, estaba bien decorado, no parecía que a su hermano le faltara nada.
—Siéntate, te sirvo un