Vestía sencillo, con ese clásico blanco y negro de oficina: blusa blanca y falda larga negra. A pesar de lo básico del conjunto, su figura llamaba la atención. Desde lejos, Luca sintió el impulso de acercarse, tentado por la idea de comprobar si con un sólo brazo podía rodear toda su cintura.
Se le secó la boca, pero apenas recordó la historia que Clarissa tenía con Giovanni, y que además ella también estaba en la licitación. El coraje le subió como la espuma de un volcán. No podía más. Sentía q