Mundo ficciónIniciar sesiónEl rey tomaba las manos de Amiel sin quererlo soltar, el amanecer ya había salido y su esposo insistió en que debían partir antes de que se hiciera más tarde, el territorio de los lobos no estaba lejos pero era un camino peligroso.
-Recuerda quien eres hijo, sin importar donde estes siempre seras un principe de Ecatsu y como tal siempre podrás volver a tu hogar







