CAPÍTULO 55: SOLO LOS EBRIOS Y LOS NIÑOS DICEN LA VERDAD
Entreabro los ojos y veo a Hyun-Soo sentado en silencio con sus manos firmes en el volante y su mandíbula apretada.
Finalmente, rompe el silencio.
—¿En qué estabas pensando, Elena? —su voz es baja, pero cargada de reproche—. ¿Por qué bebiste tanto y caminaste sola por la noche? —cuestiona, aunque parece que sus palabras son más para él mismo, pues cree que sigo dormida— ¿Tienes idea de lo imprudente y peligrosa que fue tu conducta? —añade