CAPÍTULO 42: ILUSIONES ROTAS
El reloj marca las siete de la mañana cuando llego al hospital Asan. Mis nervios están a flor de piel; es mi segundo día como cirujana en este lugar y ya estoy llegando tarde. Los otros médicos y las enfermeras me dan una mirada reprobatoria cuando me ven entrar corriendo por la puerta del personal.
Mi mente está hecha un caos, la noche anterior con Hyun-Soo sigue rondando en mi cabeza, pero me esfuerzo por mantener mi enfoque en el trabajo que tengo por delante. C