CAPÍTULO 30: CONFESIÓN
Me quedo sin palabras, aturdida por la posibilidad de ser deportada por haber operado sin licencia en el hospital. Hyun-Soo está furioso, sus ojos destellan con una mezcla de ira y preocupación. Se acerca a mí y me toma de los hombros, sacudiéndome ligeramente.
—¡Eres una irresponsable! —exclama, lleno de frustración—. Una vez más demuestras que no puedes hacerte cargo de tu vida profesional ni personal.
Sus palabras me golpean con dureza, y la realidad de mi situación me