CAPÍTULO 122: NO ES UNA VICTORIA
El shock inicial de lo ocurrido aún me tiene paralizada. Me siento como en una pesadilla de la que no puedo despertar. El lugar, que hace apenas unos minutos estaba lleno de alegría y amor, ahora es un caos silencioso, con restos de confeti mezclados con los susurros nerviosos de los pocos que aún no han huido. La imagen de la señora Han, ensangrentada, es lo único que puedo ver cada vez que cierro los ojos.
De repente, siento unos brazos fuertes rodeándome y me