CAPÍTULO 106: UNA AMENAZA LATENTE
Luego de que el señor Lee se marcha, la casa se llena de una calma extraña, una quietud que no habíamos sentido en mucho tiempo. Hyun-Soo y yo nos sentamos en el sofá, procesando todo lo que acababa de suceder. La oferta de fusión y las disculpas de Min-Jae marcan un punto de inflexión importante en nuestra historia.
—¿Te sientes bien con esto? —pregunta Hyun-Soo, su voz suave mientras me toma la mano.
—Sí, creo que es lo mejor —respondo, entrelazando mis dedos