CAPÍTULO 105: DISCULPAS TARDÍAS
La tarde está tranquila en casa, y por primera vez en mucho tiempo, Hyun-Soo y yo estamos disfrutando de un momento de paz. Daniel está en su cuarto, jugando con sus juguetes, y Hyun-Soo y yo estamos en la sala, tomando un té y hablando de planes futuros, cuando el timbre suena de manera inesperada.
—¿Estás esperando a alguien? —pregunto, levantando una ceja.
—No, nadie —responde Hyun-Soo, poniéndose de pie para abrir la puerta.
Cuando abre la puerta, ambos queda