ANDREA
Me desperté cuando llamaron a mi puerta. Me quejé sintiendo sueño, pero aun así me levanté de la cama y me tapé con el chal, ya que tenía frío por la temperatura.
—¿Bertha?— Pregunté al verla de pie en mi puerta con una sonrisa en su rostro.
—¿Por qué estás levantada tan temprano en la mañana?— Pregunté y volví a mirar hacia el reloj de pared de mi habitación y leí la hora —Solo son las Cinco y media de la mañana— le dije y bostezo.
—Buenos días Luna— saludó ella luciendo feliz como sie