Amber Whyte.
Tenía los ojos clavados en el manual que sostenía entre las manos, apretándolo con fuerza como si mi vida dependiera de ello.
Pasé las siguientes dos horas digiriendo cuidadosamente cada instrucción.
Las palabras se me grabaron en la memoria.
Mi respiración se volvió irregular, como si estuviera a punto de ser poseída. Abrí los ojos como platos, devorando cada página hasta que no quedó nada.
Los dedos me temblaban ligeramente y tragué el nudo que tenía en la garganta cuando mi mira