Alessandro me veía con una expresión de absoluto deleite y yo estaba tratando de tener autocontrol, pero ese hombre no me había tocado ni un centímetro de mi cuerpo y ya estaba totalmente húmeda por él y más cuando veía su virilidad en todo su esplendor.
-Alessandro esto no es correcto – él no se movía ni un centímetro.
-No quieres que te toque? Que te bese? Que te haga mía una vez más? – me la estaba poniendo extremadamente difícil – si no quieres dímelo.
-No es correcto – es lo único que s