Mundo ficciónIniciar sesiónGevaudan, 1987.
La tarde había caído, el cielo se había teñido en tonalidades rosadas casi rojizas, en la mansión Dupont, cualquiera podría suponer que reinaría la soledad y el silencio como siempre, pero por aquella tarde no era así, el piano sonaba pero un eco de voces resaltaba a su alrededor pareciendo no respetar el talento del pianista, esta vez no era el claro de luna de Beethoven o alguno de los muchos noctur







