Luego de la celebración del compromiso de Gianfranco y Coraline, todos se regresan a la ciudad bastante animados.
Sylvie entra a la casa, tira los zapatos a cualquier parte y se sienta en el sofá bastante cansada.
—Esos tres escalones en la entrada son la muerte misma —dice estirando sus pies en el sofá e Ilhan se apresura sentarse para masajearle los pies.
—Creo que esta semana me dedicaré a dejar delegados varios asuntos, no creo que pasen más de tres semanas para que estas princesas lleguen