Adrien sale de su despacho, coge unas llaves y sale con rumbo a la dirección que su hija le ha dado, cuando llega al estacionamiento corre para abrazarla, Sylvie solo llora desconsolada sin entender cómo fue tan estúpida de creerle toda esa basura romántica.
Se dejó llevar por la pasión del momento, por aquella dulzura que no le pasó desapercibida. Seguro que lo único que Ilhan estaba esperando de ella ya se lo había dado, y no solo era la ayuda para su madre, sino que también su cuerpo.
—Hij